mi tatooblog, garrote y nuevos negocios
Pues la manera de arrancar al final ha sido de lo más anormal, porque buscando el tono, el grado de sinceridad y la necesidad de anonimato que debiera tener esto, me encuentro en el morgan con garrote y me asegura que cuántos habrá dentro de dos años que se avergüencen de lo que han escrito y de exponerse en la red. después pensé yo que era como un tatoo, fíjate, y me cuentan que ya, en eeuu, es un negocio lo de quitar por láser los calentones de juventud tipo "amor de madre" o lo que les dé por estamparse allí, y pienso que a lo mejor en breve se contratan los servicios de informáticos para borrar todo rastro de uno mismo en internet, y ni egosurfin ni autogooglearse ni ná. y yo opto por exponerme porque lo demás es ser un cagón y un paranoico.
0 comentarios